Devocionales

EL DIOS DE TODO CONSUELO

Sabino Ruíz
Sabino Ruíz
4 de marzo de 2026 2 min de lectura

8 Porque, hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.

9 Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

2 Corintios 1:8-9

En un momento determinado de su vida, Pablo llegó a un punto en su situación difícil que iba más allá de lo que podía aguantar, a tal punto que se desanimó y llegó a pensar: «Hasta aquí he llegado».

¿Te sientes así o te has sentido alguna vez así?

Bueno, Pablo nos dice al principio dónde se origina el consuelo que necesitamos para los momentos difíciles:

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

2 Corintios 1:3-4

No confío en el mismo, sino en el Señor”.

  • Consolación, la palabra griega paraklesis.

Acción de «llamar al lado»: Paráclesis significa literalmente llamar a alguien al lado para ayudar, consolar, animar o fortalecer, implicando una presencia activa en el dolor.

¿Quién o dónde te apoyas para los momentos difíciles de tu vida?