Las Mejores Noticias del Mundo
¿Cuáles son las mejores noticias del mundo para ti? ¿Hay algo que deseas más que ninguna otra cosa en el mundo? Puede que sea salud, riqueza, fama, felicidad o alguna meta personal. Las Mejores Noticias del Mundo SON PARA TI.
Jesús dijo: «Pues tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna» (San Juan 3:16, DHH). Dios te ama tal como eres, y tiene un plan maravilloso para tu vida.
Nuestra Condición
Antes de entender Las Mejores Noticias del Mundo, es necesario comprender quiénes somos y cuál es nuestra condición. La razón principal por la que tenemos tantos problemas es nuestra propia naturaleza. A veces nuestras intenciones, palabras y acciones no son buenas. No hay nadie perfecto.
La Biblia, la Palabra de Dios, es clara en este tema: «Pues todos han pecado y están lejos de la presencia salvadora de Dios» (Romanos 3:23).
El Regalo de Dios
Dios nos ama pero Él aborrece nuestro pecado. La Biblia enseña: «El pago que da el pecado es la muerte; pero el don que da Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor» (Romanos 6:23).
Inclusive nuestras buenas obras no pueden salvarnos. Leemos en la Biblia:
«Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios. No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede gloriarse de nada» (Efesios 2:8-9).
Nuestra Salvación
Somos como un náufrago en alta mar que se está ahogando y necesita un socorrista. Dios, viendo que estábamos perdidos, envió a su Hijo para salvarnos.
Jesucristo murió por todos nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día. Él pagó nuestra deuda. Jesús murió en nuestro lugar.
El Sacrificio de Jesús
Él llevó nuestro castigo. Dice la Biblia: «Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros» (Romanos 5:8). «Él (Jesús) mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz» (1ª Pedro 2:24).
Jesucristo hizo un sacrificio perfecto por nosotros. En la cruz Jesús perdonó al mundo y también hay perdón para ti. DIOS TE AMA.
El Regalo que Debes Aceptar
Supongamos que un amigo te hace un regalo el día de tu cumpleaños. Tu amigo lo compró y pagó el precio, ofreciéndotelo gratuitamente. Pero para que sea tuyo, debes aceptarlo. De igual manera es con el perdón que Dios te ofrece: tú debes aceptarlo.
Para ser salvo y para ir al cielo, necesitas aceptar el regalo de Dios. Necesitas aceptar que Jesucristo murió por todos tus pecados, fue sepultado y resucitó por ti. Dios te regala el perdón y te ofrece el regalo de la vida eterna.
«El pago que da el pecado es la muerte; pero el don que da Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús nuestro Señor» (Romanos 6:23).
Tu Decisión Personal
Jesucristo ya pagó el precio de ese gran regalo. Pero debes decir «Sí» a Dios; es tu decisión personal. Jesús dijo: «De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna» (San Juan 6:47).
Acepta a Jesucristo como tu Salvador personal ahora mismo. Confía en Él; si deseas la salvación y el regalo de la vida eterna, habla con Él de todo corazón, pues Él te está escuchando en estos momentos.
Una Oración de Fe
Si deseas aceptar este regalo, puedes decirle a Dios esta oración:
«Dios mío, gracias que me amas. Gracias que Jesucristo murió por mis pecados. No confío en mis buenas obras para ir al cielo. Confío en Cristo. Acepto a Jesucristo como mi Salvador personal. Gracias por perdonarme y darme el regalo de la vida eterna. Amén».
¿Qué debo hacer ahora?
Si has aceptado a Cristo, eres salvo: irás al cielo y vivirás para siempre con Dios en un mundo perfecto. Ahora es el momento de empezar a descubrir el maravilloso plan de Dios para tu vida, aquí y ahora.
Como creyente en Cristo, te invitamos a dar los siguientes pasos para tu crecimiento espiritual:
- Lee la Biblia diariamente.
- Habla con Dios en oración cada día.
- Permite que el Espíritu Santo guíe tu vida.
- Asiste a una iglesia que enseñe la Biblia.
- Comparte tu fe: dile a alguien que has aceptado a Cristo como tu Salvador personal.
